Termina el verano, estamos en la recta final y, cuando menos lo esperes, los niños estarán en el cole y tú en la oficina. Es ley de vida y no podemos hacer nada para evitarlo. Pero Floristería Las Camelias está aquí para hacerte feliz, sea echando el cierre por vacaciones, sea abriendo las ventanas para que vuelva a haber corriente y se purifique el aire después de las vacaciones fuera de casa.

¿Alguna planta se ha marchitado?

Es algo frecuente, no te preocupes. Las vacaciones traen consigo largas temporadas fuera de casa, y los amantes de las plantas y de las flores, lo sabemos. Como también sabemos que existe el riesgo de volver a casa y encontrarnos con alguna planta en peores condiciones de como la dejamos. Pero tened en cuenta que es normal: durante el curso las mimamos, las hablamos, las limpiamos, removemos su tierra, las cambiamos de sitio y las mantenemos activas durante toda la semana.

En verano cambia la cosa. Cortamos corrientes porque abrasan de puro calor. Ponemos aires acondicionados, se reseca el ambiente y so nos vamos un mes entero de vacaciones, adiós sol durante esos días…

Como para no mustiarse. Imagínate tú en esas mismas condiciones y circunstancias, ¿no estarías mustia? Nosotros sí, y nuestras plantas y flores, también. Así de natural. Por eso tomamos la decisión de ayudaros a recuperar su vitalidad, su alegría, su verdor y su frescor y os asesoramos gratis en Floristería Las Camelias. Si te ha pasado que, al volver de las vacaciones, te has encontrado un panorama desolador porque tus plantas agonizan, no te preocupes, pásate por nuestra tienda, y si es posible trae contigo una muestra, y nosotros te daremos los consejos, la pautas y te daremos ideas para recuperarla.

No nacemos aprendidos, pero entre todos podemos ayudarnos a conocer, comprender y cuidar mejor las plantas.

Y, por supuesto, siempre te queda la opción de renovar y de regalar plantas nuevas a tus seres queridos, amigos o familiares, o de regalártelas a ti misma, que a nadie le amarga un dulce, (también tenemos cestas, ramos y centros con algunas golosinas, como frutas y/o bombones… para que veáis que la alegría puede ser doble, y compartida.